miércoles, 17 de marzo de 2010

Un regalo original para el día de la madre

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Se acerca el día de la madre y, un año más, tienes que agradecerle todo su cariño y dedicación y demostrarle cuánto la quieres. Brastraps España te propone un regalo que es tendencia esta primavera verano y que sorprenderá a las mamás de todas las edades.

Tirantes de sujetador-joya, a cual más elegante y sofisticado. Brastraps te propone una gama de complementos diferentes para que apuestes sobre seguro en un día tan especial. Desde los tirantes con perlas naturales para las madres que aman la sencillez; pasando por el sofisticado tirante con cuatro líneas de cristales de Swaroski, para las que les gustan el brillante “bling-bling”; o los tirantes de cristales negros para las que buscan un toque de distinción.

¿Se te ocurre una forma mejor de demostrar cariño que regalándole este original complemento? No lo dudes, acertarás sorprendiéndola con estos tirantes-joya, que son la última moda para esta primavera-verano.

lunes, 1 de marzo de 2010

lunes, 15 de febrero de 2010

Tendencias primavera-verano 2010: Innerwear is the new outerwear

Revista Fashionmagazine. (en inglés)

Interesante resumen de las tendencias para la proxima primavera verano 2010.

Ciertamente hay modas que, una vez que te acostumbras, le encuentras la gracia, como la tendencia underwear as outerwear (lencería a la vista)



viernes, 29 de enero de 2010

Los tirantes intercambiables en la Televisión Catalana

Tirantes intercambiables para sujetadores en la Televisión Catalana-
Programa Els Matins- Emprendedores

"Tires intercanviables per a sostenidors
Analía Subí és una persona emprenedora que s'ha atrevit a canviar de rumb professional. Ara és la propietària de Brastraps"


viernes, 25 de diciembre de 2009

Los riesgos de pintar un tirante caído

En 1882, la ambición de Sargent era la de triunfar a toda costa y creyó que retratando a una de las bellezas del momento, Madame Gautreau, sudista en París casada con un banquero y reina de la alta sociedad, conseguiría el golpe de efecto que lo encumbraría definitivamente.

Para ello, escribió a su amigo del Castillo para que intercediese por él en la tarea de convencer a Madame Gautreau para que se dejase retratar: “Tengo un gran deseo de pintar su retrato y razones para pensar que me lo permitirá porque está deseando que alguien le proponga este homenaje a su belleza. Si estás “bien avec elle” y te la encuentras en París, dile que tengo un talento prodigioso“.
Madame de Gautreau aceptó y su carácter caprichoso y frívolo no tardó en sacar de quicio al artista. Aún así, Sargent terminó el retrato, de unos dos metros, donde una hermosa y despectiva Madame de Gautreau aparecía de perfil con uno de los tirantes de su ajustado vestido caído, mostrando la radiante blancura de su piel sin que ningún chal la cubriera.

Madame X. (reconstrucción del original) John Singer Sargent. 1884. Metropolitan Museum. New York.




La obra fué aceptada y expuesta en el Salón de 1984, pero lo que tenía que ser el gran salto a la fama de Sargent se convirtió en un estrepitoso escándalo. Todo París se arremolinó ante el cuadro para reírse y criticar despiadadamente a Madame de Gautreau, tanto por la pose de incitación sexual que veían en su tirante caído como por la vanidad extrema que la retratada desprendía. La modelo y su madre exigieron a Sargent la destrucción de la obra: “¡Mi hija está acabada y mi yerno tendrá que batirse en duelo!“.

Además la prensa tampoco se abstuvo de ironizar sobre el cuadro, publicando una caricatura con el siguiente pie: “Salón de risa. Nuevo modelo para el As de Corazones”. A Sargent no le quedó otra que retirar el lienzo antes de que acabara la exposición para repintar a Madame Gautreau con el tirante subido. El incidente parece hoy incomprensible, pero en su día armó tanto revuelo como los Déjeuner sur l’herbe y Olympia de Manet.

Madame X. (detalle de la obra tal y como la podemos ver en la actualidad) John Singer Sargent. 1884. Metropolitan Museum. New York.

Así es como pintar a una mujer con un tirante de su vestido caído le costó al artista Sargent una depresión y tener que dejar Paris e instalarse en Londres. Años después, el káiser Guillermo se enamoraría de la mujer del cuadro. Sargent lo malvendió al Metropolitan de Nueva York, donde ahora podemos contemplar la arrogante y seductora belleza de Madame X e imaginar lo irreverentemente guapa y sexy que debió estar en su día con el tirante caído.

Fuente: http://mascaviar.wordpress.com/2009/08/14/los-riesgos-de-pintar-un-tirante-caido/